Historia de paciente: Julia Anguiano

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Hasta hace poco tiempo, era activa y con mucha energía, trabajaba afuera en mi jardín y hací a mis propias cosas. A los noventa años de edad, mi familia y amigos estaban sorprendidos de todo lo que aun podía hacer.

Mi presión arterial era elevada y comenzó a interferir con mis actividades cotidianas. Me cansaba fácilmente y me empecé a sentir mareada todo el tiempo. Tenía dolor severo en mi pierna, pero lo deseche como dolores de la vejez.

Una tarde, mi nieta entro a mi casa y me encontró tirada en el suelo. Me había caído boca abajo después de intentar pararme de mi silla. Nos asusto a ambas el ver que mi pobre estado de salud estaba poniendo en peligro mi vida.

Cuando fui a Sharp Chula Vista, me dijeron que necesitaba cirugía de corazón abierto. Sabía que una cirugía de esta magnitud era muy riesgosa para cualquier persona, especialmente para alguien de mi edad. Como Testigo de Jehová, no acepto transfusiones de sangre ni productos derivados de sangre. No me imaginé que este tipo de cirugía fuera posible sin una transfusión de sangre, así pues, entre mi edad y mis creencias, no estaba segura si en verdad valía la pena.

Después de mi primera consulta con el Dr. Ricardo Moreno, todas mis dudas desaparecieron. No solamente fue una de las personas más buenas que he conocido, sino también me explico que é l había hecho varias cirugías de corazón abierto con mucho éxito y sin utilizar sangre donada. Su atenta personalidad y previa experiencia en cirugías sin uso de sangre me hicieron sentir confiada en que recibiría el mejor cuidado.

Nunca pensé que viviría hasta los noventa años. Ahora estoy por cumplir los 91 en abril. He pasado por muchas cosas en este mundo, pero mi experiencia con el Centro de Medicina y Cirugía sin Uso de Sangre de Sharp Chula Vista sobresale como una de las hazañas más increíbles de mi vida. Mi energía ha vuelto y me siento mejor cada día. Después de esto tal vez tenga otros diez años dentro de mí.

Para conocer más

Lea la historia de Carl y Daisy Childs en el programa de medicina sin sangre, o lea otras historias de pacientes en Sharp.