Mito: La influenza no es una enfermedad seria.
Hecho: la influenza, también conocida como la gripe, es una enfermedad respiratoria muy seria que afecta la nariz, garganta y pulmones, y puede resultar en neumonía. Cada año casi 200,000 personas en los estados unidos son hospitalizadas y casi 36,000 personas mueren a causa de la influenza. En San Diego, un promedio de 360 personas mueren cada año, approximadamente 2 personas cada día durante la temporada de la influenza.
Mito: La vacuna contra la influenza H1N1 es experimental, no es aprobada por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés), y tiene más efectos secundarios que la vacuna contra la influenza estacional.
Hecho: La vacuna contra el virus de la influenza H1N1 está hecha de la misma manera que la vacuna contra la influenza estacional. La vacuna cambia cada año para incluir los viruses en circulación. Por lo tanto, si el virus de la influenza H1N1 hubiera estado circulando hace tres meses, hubiera sido añadido a la vacuna contra la influenza estacional este año y no hubiera sido necesario crear una vacuna distinta. La vacuna es aprobada por la FDA y los efectos secundarios son similares a los de la vacuna estacional.
Mito: La vacuna contra la influenza estacional causa la influenza.
Hecho: La vacuna contra la gripe es segura y efectiva, y como es hecha con virus muerto, no puede causar la influenza. Deben pasar por lo menos dos semanas antes de que la vacuna sea completamente efectiva, así que es posible contraer la influenza u otra enfermedad durante este tiempo.
Mito: La vacuna contra la influenza no funciona.
Hecho: La vacuna impedirá la influenza la mayor parte del tiempo. En estudios científicos, la vacuna has sido 70 a 90 por ciento efectiva en los adultos saludables con menos de 65 años de edad.
Mito: Los efectos secundarios de la vacuna son peores que tener la influenza.
Hecho: Es probable que el efecto secundario más grave que tendrá es un brazo adolorido. Ciertas personas sufren una fiebre baja y dolores musculares. Estos efectos secundarios son comunes en personas vacunadas por primera vez. Los efectos empiezan de 6 a 12 horas después de la vacunación y no duran más de dos días. Tos no es un efecto secundario de la vacuna. El riesgo de una reacción alérgica severa es menos de 1 en 4 millones.
Mito: Estoy saludable y no necesito una vacuna contra la influenza.
Hecho: Es importante que las personas reciban la vacuna para evitar la propagación de la influenza entre sus familiares, amigos y compañeros de trabajo.
Mito: Puedo quedarme en casa para evitar propagar la influenza.
Hecho: Adultos saludables con la influenza pueden infectar a otras personas hasta 48 horas antes que sientan síntomas. Y, hasta 30 por ciento de personas con influenza nunca tienen síntomas y así transmiten el virus a otras personas.
Mito: Si estoy tomando o he tomado Tamiflu (un medicamento antiviral que se usa para tratar la gripe) no puedo obtener la vacuna contra la influenza H1N1.
Hecho: Usted puede ser vacunado contra la influenza H1N1 por medio de una inyección en cualquier momento, aun mientras toma Tamiflu, siempre y cuando no tenga una fiebre. Sin embargo, debe de esperar 48 horas después de su última dosis de Tamiflu antes de obtener la vacuna contra la influenza H1N1 en forma de rociador nasal .